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Escúchalos, más tarde te puedes arrepentir
21 Febrero, 2019
Tejiendo hogares, dignifica la vida
21 Febrero, 2019

Identifiquémonos y escuchémonos porque “Yo los protejo, ¿y tú?”.

 


Identifiquémonos y escuchémonos porque “Yo los protejo, ¿y tú?”.



Prevengamos el abuso sexual infantil, construyendo relaciones fuertes con los niños, respetándolos y compartiendo tiempo de calidad con ellos. Construye una relación de confianza para que te expresen con tranquilidad cómo se sienten, explícales qué está bien y qué está mal, enséñales que nadie debe darles besos en la boca, enséñales cómo se llaman sus partes íntimas y diles que ningún adulto las puede tocar. Se claro en decirles que no tienen que guardar ningún secreto a nadie.

Los niños nunca deben dormir con adolescentes o con adultos, sin importar si son familia o no, enséñales a relacionarse con los demás, explícales que tienen derecho a decir no, cuando intenten obligarlos a dar un beso, un abrazo, o una caricia, enséñale a no recibir dulces, bebidas, juguetes o regalos de personas desconocidas. Acompaña el buen uso del internet y de las herramientas digitales.

El gran reto es que la familia se siga empoderando del cuidado de los niños. La familia es el escenario #1 formador de seres humanos y de vínculos. Tenemos que seguir trabajando, en programas y proyectos para que nuestras familias cuenten con más herramientas para la crianza y para mejorar las relaciones familiares. Cuando los niños cuentan lo que han vivido y lo que sienten: escúchalos, pero aún más importante, créeles. Cuando los niños experimentan una situación de vulneración es fundamental que cuenten con ayuda inmediata de adultos que los acompañen en el proceso de restablecimiento de derechos, que los alejen de cualquier situación de riesgo y los ayude a resignificar su vida.

Prevengamos el abuso sexual infantil, construyendo relaciones fuertes con los niños, respetándolos y compartiendo tiempo de calidad con ellos. Construye una relación de confianza para que te expresen con tranquilidad cómo se sienten, explícales qué está bien y qué está mal, enséñales que nadie debe darles besos en la boca, enséñales cómo se llaman sus partes íntimas y diles que ningún adulto las puede tocar. Se claro en decirles que no tienen que guardar ningún secreto a nadie.

Los niños nunca deben dormir con adolescentes o con adultos, sin importar si son familia o no, enséñales a relacionarse con los demás, explícales que tienen derecho a decir no, cuando intenten obligarlos a dar un beso, un abrazo, o una caricia, enséñale a no recibir dulces, bebidas, juguetes o regalos de personas desconocidas. Acompaña el buen uso del internet y de las herramientas digitales.

El gran reto es que la familia se siga empoderando del cuidado de los niños. La familia es el escenario #1 formador de seres humanos y de vínculos. Tenemos que seguir trabajando, en programas y proyectos para que nuestras familias cuenten con más herramientas para la crianza y para mejorar las relaciones familiares. Cuando los niños cuentan lo que han vivido y lo que sienten: escúchalos, pero aún más importante, créeles. Cuando los niños experimentan una situación de vulneración es fundamental que cuenten con ayuda inmediata de adultos que los acompañen en el proceso de restablecimiento de derechos, que los alejen de cualquier situación de riesgo y los ayude a resignificar su vida.

 

 
 

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